Sin colectivos, trenes ni bancos: así afecta el paro general a los servicios mientras Diputados trata la reforma laboral

La CGT convocó a un paro nacional para este jueves 19 de febrero, mientras Diputados trata el proyecto de reforma laboral. No habrá colectivos, trenes ni subtes. Tampoco abrirán las oficinas públicas. Pero más allá del transporte, lo que está en discusión es cómo se trabaja en Argentina de acá en adelante.


Desde la medianoche del jueves, el transporte público para en todo el país. La CGT, junto a las dos CTA y la mayoría de los gremios, lanzó un paro general de 24 horas que coincide con el tratamiento en Diputados de la reforma laboral que ya tiene media sanción del Senado.

La medida afecta a millones de personas. No van a funcionar colectivos, trenes ni subtes en el AMBA. Los bancos no abren, las oficinas de ANSES, PAMI y AFIP estarán cerradas, y los hospitales públicos atenderán solo guardias. Pero la pregunta que conviene hacerse no es solo cómo hacer para llegar al trabajo, sino qué tipo de trabajo vamos a tener si la ley se aprueba.

El proyecto modifica puntos centrales de la Ley de Contrato de Trabajo. Si una persona se enferma por una actividad de riesgo, después de tres meses va a cobrar el 50% del salario. Si la enfermedad es común, el 75%. También limita el derecho a huelga en actividades consideradas esenciales con un servicio mínimo del 75%, elimina la Ley de Teletrabajo y permite que los sueldos se paguen en moneda extranjera.

Para los gremios, no es modernización: es un retroceso en derechos conquistados a lo largo de décadas. Para el Gobierno, es una herramienta necesaria para reducir juicios laborales y abaratar costos de contratación. Más allá de las posturas, lo concreto es que la reforma modifica reglas que hasta ahora funcionaban como piso para millones de trabajadores.

El dato que suele quedar afuera es que casi la mitad de los argentinos trabaja en la informalidad. Para ellos, la discusión sobre indemnizaciones o licencias pagas parece lejana. Pero no lo es: cuando el empleo formal pierde peso, la protección social se vuelve un privilegio y el trabajo en negro se consolida como única opción.

Mañana, cuando los colectivos no pasen, el Congreso va a estar discutiendo eso. No se trata solo de un paro. Se trata de definir si las reglas del juego laboral cambian para todos, incluso para los que hoy no pueden parar porque si no trabajan, no comen.

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