En un partido con escasas situaciones del gol, el Gallito y el Mil Rayitas, que terminó con diez por la expulsión de Blanco, igualaron 0 a 0 por la decimosegunda jornada de la Primera Nacional. Las más claras para los de Otta estuvieron en los pies de Kubiszyn, quien además evitó un gol en la línea.
Por Ramiro Jara
De esos partidos en los que cuesta encontrar elementos para destacar. Resulta difícil hacer foco en algún punto en particular y le es casi imposible a los cronistas en zona mixta dar con una pregunta certera ante los protagonistas. Lo cierto es que el rival era un hueso duro de roer: no perdió ninguno de sus compromisos de visitante en lo que va del campeonato y ayer no fue la excepción.
Si bien el comienzo del partido generó cierta ilusión, con la aproximación, por ejemplo, de Santiago Kubiszyn, que probó en el borde del área a los tres minutos, esta chance fue de lo poco rescatable de un disputado primer tiempo. El local no pudo someter al rival como suele hacerlo en el Nuevo Francisco Urbano y el equipo de Lemos, ordenado, pudo controlar los avances del Gallito.
También fue el 8 de Morón el que generó la más clara del complemento: antes del minuto, desbordó en el área y probó de derecha, pero el disparo se desvió en Franco y se fue al tiro de esquina. No obstante, el Mil Rayitas también tuvo las suyas: un remate cruzado de Matías González se fue cerca del palo derecho y Kubiszyn, tras un error de Salvá, rechazó en la línea lo que era gol de Valdés Chamorro.
Aunque poco influyó en el trámite del partido, en el séptimo minuto de añadido, Tomás Blanco vio la roja por un topetazo en la cara sin pelota contra Toloza. Fue empate en Morón, un punto que no encanta, pero que le podría bastar al conjunto de Otta para mantenerse como líder de la Zona A si Colón no le gana a hoy por la noche a All Boys, rival de los del Oeste el próximo fin de semana en Floresta.


