Morón se llevó tres puntos de oro ante Los Celestes, que terminaron con diez por la expulsión a Carvallo. Toloza hizo el primero, Gutiérrez había empatado para el local y Gastón González fue el autor del gol agónico para el equipo de Otta.
Por Ramiro Jara
De esos triunfos que valen más que tres puntos. De esos partidos que sueña y debe ganar un aspirante al acenso. Morón sacó adelante un duro compromiso ante Ciudad Bolivar y logró una victoria sumamente valiosa, porque Las Águilas son un rival directo del Gallito en la lucha por la cima de la Zona A y, además, por el condimento extra que implica ganar en los últimos minutos del partido.
Ponerse en ventaja primero fue clave, y fue desde un lateral que la visita abrió el marcador: Fagúndez condujo con pelota dominada hasta el borde del área y habilitó de manera brillante a Toloza, que definió de derecha al ángulo izquierdo de Águstín Rufinetti para el 1 a 0 parcial.
Pero una genialidad de Maximiliano Gutiérrez emparejó el partido. Tras un tiro de esquina y una pobre reacción de Federico Díaz, el “11” del local dejó picar la pelota y definió de chilena. Por si fuera poco, el travesaño le dio más épica a un verdadero golazo.
Y cuando se diluía el partido, apareció Gastón González. Un ya reiterado cambio de Otta en los segundos tiempos que terminó siendo el héroe, luego de controlar en el área un pase filtrado de Tomás Ramírez y definir fuerte al medio para darle al Gallo el triunfo que lo afianza como el único puntero de su grupo. Ferro, a quien visitará Morón el proximo fin de semana, es ahora su escolta.

