La media sanción al proyecto oficialista llegó en medio de incidentes, gas pimienta y detenidos. Denuncian infiltrados y estudiantes del conurbano presos.
La Cámara de Diputados aprobó esta madrugada la reforma laboral impulsada por el Gobierno, pero lo que ocurrió en las calles alrededor del Congreso dejó una marca más profunda que la votación misma. La movilización sindical contra el proyecto terminó con graves incidentes, represión y un saldo de 23 detenidos —entre ellos tres menores de edad— y al menos 12 heridos, dos de gravedad.
Lo que más preocupa a dirigentes sociales y organismos de derechos humanos es la denuncia que comenzó a circular apenas terminaron los disturbios: la presencia de grupos reducidos, de entre cuatro y cinco personas, que actuaban con coordinación lanzando bombas molotov contra la policía para luego diluirse entre la multitud. “No eran manifestantes. Eran provocadores con un objetivo claro: generar violencia para que la represión cayera sobre todos”, sostuvo un referente de la CTA presente en el lugar.
El dato más alarmante llegó después, cuando se conocieron las identidades de varios de los detenidos. Al menos tres son estudiantes de escuelas públicas de Lanús y Lomas de Zamora, localidades del sur del conurbano bonaerense, que fueron aprehendidos cuando intentaban llegar a la estación de tren para regresar a sus hogares. Ninguno tenía antecedentes penales. Ahora enfrentan cargos que podrían ser calificados como terrorismo.
Organismos de derechos humanos solicitaron acceso a las filmaciones de las cámaras de seguridad de la zona y un relevamiento exhaustivo de las identidades de los heridos. Mientras tanto, los jóvenes estudiantes continúan detenidos y los infiltrados permanecen en sus casas, a la espera de la próxima movilización.
📍 Desde el oeste | Lo que esta noticia impacta en Morón y la región
La reforma laboral no es un debate abstracto para los vecinos del oeste del conurbano. En distritos como Morón, Hurlingham, Ituzaingó o Tres de Febrero, miles de trabajadores y trabajadoras se verán afectados por la extensión de la jornada laboral y las modificaciones en las indemnizaciones. Las organizaciones sociales y sindicatos con presencia en la zona ya anticipan medidas de fuerza. Y lo que pasó en el Congreso, con estudiantes del sur del conurbano detenidos, enciende alarmas en todo el Gran Buenos Aires: el patrón de infiltración y criminalización de la protesta podría repetirse en cualquier movilización que involucre a los barrios populares del oeste.

