8 de Febrero 2026
Javier Milei definió al sable corvo de San Martín como “el símbolo material más poderoso de la Nación”. Sacándolo del marco institucional del Museo Histórico Nacional, reabrió al menos tres discusiones de fondo:
1. ¿Qué versión de la historia se pone en escena?
El sable está ligado a un proyecto emancipador antiimperial, regional y soberano.
Milei, en cambio, impulsa un modelo explícitamente alineado con:
- grandes corporaciones multinacionales,
- intereses financieros globales,
- y una subordinación estratégica a Estados Unidos.
La tensión es evidente: usar un símbolo de ruptura con las potencias para legitimar un proyecto de alineamiento.
2. ¿Los símbolos son patrimonio público o botín ideológico?
El sable, como otros bienes históricos, no pertenece a un gobierno ni a un presidente, sino a la sociedad.
Las renuncias en el Museo Histórico Nacional no se explican solo por una decisión puntual, sino por una alarma más amplia: la historia convertida en herramienta de poder, no de conocimiento.
3. ¿Qué idea de Nación se está proponiendo?
San Martín pensó una Patria:
- con Estado fuerte,
- con integración regional,
- con control sobre sus recursos.
Milei propone una Nación:
- con Estado mínimo,
- apertura irrestricta,
- y retiro de responsabilidades públicas.
El sable, en ese contexto, no es un objeto neutro: es una contradicción viva.

📍 1812–1824 | El sable de San Martín
José de San Martín adquiere el sable corvo durante su carrera militar. Lo acompaña en campañas decisivas por la independencia de Argentina, Chile y Perú. No es un objeto ceremonial: es un arma de uso real, ligada a la estrategia militar y al proyecto emancipador sudamericano.
📍 1844 | Testamento y legado
San Martín deja el sable a Juan Manuel de Rosas como reconocimiento a la defensa de la soberanía frente a las potencias extranjeras. Desde entonces, el objeto queda asociado no solo a la independencia, sino también a debates políticos e ideológicos que atraviesan la historia argentina.

📍 Finales del siglo XIX – siglo XX | Patrimonio nacional
El sable pasa a formar parte del Museo Histórico Nacional, donde se consolida como bien público, protegido por el Estado y accesible para la ciudadanía, las escuelas y la investigación histórica.
📍 1960–1970 | Robos y tensiones políticas
El sable es robado en dos oportunidades por organizaciones juveniles peronistas como gesto político. Los hechos refuerzan su carga simbólica, pero también abren discusiones sobre el uso de la historia como herramienta de confrontación.
📍 2015 | Regreso definitivo al Museo
Durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, el sable corvo es devuelto al Museo Histórico Nacional, reafirmando su condición de patrimonio cultural y no de objeto de apropiación partidaria o personal.
📍 2024–2026 | Nueva controversia
El presidente Javier Milei define al sable como “el símbolo material más poderoso de la Nación”, lo que genera renuncias en el Museo Histórico Nacional y reabre el debate.

