5 de febrero de 2026 | Economía global
Cada año, en enero, líderes de todo el mundo se reúnen en Davos (Suiza) para analizar la economía global y discutir los grandes retos que se vienen. Uno de los temas que más se habló este año fue el futuro del empleo, especialmente en un mundo donde la inteligencia artificial (IA) está cada vez más presente.
Lo que quedó claro es que, más allá de los conocimientos digitales, las habilidades humanas como la creatividad, la empatía y la capacidad de adaptarse son cada vez más valiosas. Son difíciles de automatizar y muy buscadas por las empresas.
Cuatro escenarios posibles
Según el Foro Económico Mundial, el futuro del trabajo podría moverse en cuatro direcciones:
- Progreso acelerado: la IA aumenta la productividad y la innovación, pero los sistemas de protección social y la ética no avanzan al mismo ritmo.
- Era del desplazamiento: la tecnología supera la capacidad de adaptación de los trabajadores, generando desempleo y desigualdad social.
- Economía de copilotos: la IA se integra poco a poco para potenciar el trabajo humano, con transformaciones controladas.
- Progreso estancado: falta de preparación y adopción tecnológica lenta, con productividad desigual y estancamiento económico.
Para que los escenarios positivos se hagan realidad, es clave que las personas desarrollen las habilidades adecuadas, tanto digitales como humanas.
Las fuerzas que están cambiando el trabajo
Un informe de ManpowerGroup, presentado en Davos, identificó cuatro tendencias que están transformando el mercado laboral:
- Superequipos híbridos: la tecnología y la colaboración cambian los roles; la IA empieza a trabajar junto a las personas.
- Adaptación acelerada: las competencias se renuevan rápido; la alfabetización en IA y habilidades como la creatividad y la ética se vuelven esenciales.
- Cambio de reglas: la cultura organizacional y las políticas influyen en la retención de talento y en la igualdad salarial.
- Crisis de sucesión: la falta de profesionales cualificados y el envejecimiento de la población obligan a repensar la formación y los liderazgos.
¿La IA destruye o crea empleo?
Las opiniones sobre la inteligencia artificial fueron variadas:
- Kristalina Georgieva, directora del FMI, la llamó un “tsunami” que afecta especialmente a los jóvenes, reduciendo tareas básicas y ciertas oportunidades. Calcula que impactará en el 60 % de los empleos en economías avanzadas.
- Demis Hassabis, CEO de DeepMind (Google), fue más optimista: cree que la IA puede generar empleos nuevos y más significativos. Su consejo a los estudiantes: aprender a usar estas herramientas puede dar una ventaja clave en el futuro laboral.
En resumen, el futuro del trabajo se juega en el equilibrio entre tecnología y habilidades humanas. Quien logre adaptarse y combinar ambas áreas, estará mejor preparado para los desafíos que vienen.

