La casa de Norita Cortiñas en Castelar será transformada en un museo: un hito para la memoria en el Oeste

La vivienda donde vivió la histórica referente de Madres de Plaza de Mayo se convertirá en el primer museo dedicado a una integrante de la organización en el país. La iniciativa, impulsada por la Asociación Seré por la Memoria y la Vida, busca preservar el legado de una luchadora incansable y convertir su hogar en un espacio de memoria abierto a la comunidad.

En una modesta casa de barrio, en Castelar, donde durante años se tejieron luchas, abrazos y esperanzas, comenzó a tomar forma un proyecto que promete convertirse en un nuevo símbolo de la memoria en el Oeste del conurbano. La vivienda donde vivió Nora “Norita” Cortiñas, la histórica Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora fallecida en 2024, será transformada en una Casa Museo.

La iniciativa es impulsada por la Asociación Seré por la Memoria y la Vida, la misma organización que trabaja en la recuperación de la Mansión Seré, el ex centro clandestino de detención ubicado en el predio donde hoy funciona el polideportivo Gorki Grana. El proyecto es coordinado por Bibiana Gómez Cabrera y Antonella Di Bruno, quienes explicaron que la propuesta surgió del vínculo que Norita mantuvo durante años con la organización y con distintas experiencias de memoria en el Oeste .

“Todos los que componemos este equipo compartimos, desde distintos ámbitos, ese camino de lucha, de resistencia y de amor que marcó Norita”, señaló Di Bruno . Tras su fallecimiento, apareció una certeza compartida entre quienes habían transitado ese vínculo cercano: “Más allá de la tristeza infinita, todos nos dijimos: ‘este lugar no se puede perder’. Esa era la consigna”, recordó .

Un hito para la memoria en la región

La familia Cortiñas decidió entonces delegar en la asociación la elaboración de un proyecto que permitiera conservar el patrimonio de la casa y proyectar su apertura como museo. Según explicaron sus coordinadoras, la propuesta también tiene un valor simbólico para la región.

Gómez Cabrera recordó que Morón ya había sido escenario de un antecedente clave en materia de memoria: la recuperación de la Mansión Seré. “El centro clandestino Mansión Seré, con esas características, fue el primer centro recuperado para la memoria en toda Latinoamérica. Serían dos hitos: el primer centro recuperado y la primera casa museo de una Madre de Plaza de Mayo”, explicó.

En ese contexto histórico se inscribe también la propia historia de Norita Cortiñas. El 24 de marzo de 1976 un golpe de Estado dio inicio a la última dictadura militar en Argentina. El 15 de abril de 1977, en ese marco, fue secuestrado en el andén de la estación de Castelar su hijo Gustavo Cortiñas. A partir de entonces, Norita comenzó a reunirse con otras madres que buscaban a sus hijos desaparecidos en la Plaza de Mayo, dando origen al movimiento de las Madres de Plaza de Mayo .

Un archivo invaluable

En los últimos meses comenzó el trabajo de relevamiento e inventario del material que se encuentra dentro de la vivienda. Allí aparecieron documentos, fotografías y objetos que permiten reconstruir distintas etapas de la vida de Cortiñas.

“Norita era una archivadora innata. Según su hijo Marcelo, empezó a guardar cosas desde los 15 años”, contó Gómez Cabrera . Entre los hallazgos hay tarjetas de cuando trabajaba como modista de alta costura, agendas personales, cartas y registros vinculados a su militancia en organismos de derechos humanos.

El archivo también refleja el momento en que su vida cambió tras la desaparición de su hijo. “Hay un quiebre muy claro: desaparecen las imágenes familiares y empieza a aparecer la Norita activa, la que viaja, participa de reuniones y recorre distintos lugares del mundo”, explicó Di Bruno .

La casa conserva además numerosos objetos que acompañaron ese recorrido. “La casa se caía de objetos. Desde un pañuelito o un dibujo hecho por un nene hasta banderines, remeras o muñecas que le regalaban en distintos lugares”, describió .

Lo que viene

El proyecto contempla distintas etapas. La presentación institucional está prevista para el 22 de marzo, fecha del nacimiento de Cortiñas, mientras que la apertura al público se proyecta entre el 10 de diciembre de 2026 y el 22 de marzo de 2027.

Mientras tanto, el equipo trabaja en el desarrollo del guion museográfico y en la construcción de propuestas pedagógicas y culturales vinculadas a la historia de Norita, su familia y las luchas por memoria, verdad y justicia.

“Es una construcción colectiva”, sostuvo Di Bruno. “Queremos que la gente conozca la casa, pero también que Norita siga caminando por otros lugares. Este proyecto se va a fortalecer en lo comunitario”.

Para los vecinos de Castelar, Morón y todo el Oeste, la futura Casa Museo será un lugar para recordar a una luchadora incansable y reafirmar el compromiso con la memoria, la verdad y la justicia. Un espacio donde Norita, que supo decir “todo lo que hacemos las Madres es visceral” , seguirá viva en cada rincón.


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