Los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní dejaron más de 500 víctimas fatales y desataron una crisis diplomática global. Mientras la ONU condena la violación de la Carta de Naciones Unidas, especialistas alertan que el orden jurídico construido después de 1945 muestra sus grietas más profundas. El mundo asiste a un cambio de época donde la ley del más fuerte reemplaza los consensos multilaterales.
Una escalada con consecuencias regionales
La ofensiva militar denominada “Furia Épica” afectó más de 20 de las 31 provincias iraníes, con bombardeos que alcanzaron Teherán, Karaj, Tabriz e Ilam . Entre los hechos más graves, un ataque con misiles contra una escuela en la ciudad de Minab dejó más de 160 víctimas fatales, en su mayoría niñas . La UNESCO y UNICEF calificaron el hecho como “una grave violación de la protección que el derecho internacional humanitario otorga a las escuelas” .
Irán respondió con ataques contra bases militares estadounidenses en Qatar, Kuwait y Baréin, mientras se registraban explosiones en Dubai, Abu Dhabi, Doha y Manama . La escalada ya provocó más de 555 muertos según reportes de la Media Luna Roja , y el cierre del espacio aéreo en al menos ocho países, con más de 2.800 vuelos cancelados .
El derecho internacional en jaque
El secretario general de la ONU, António Guterres, condenó los ataques y recordó que la Carta de Naciones Unidas prohíbe “la amenaza del uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado” . Guterres advirtió que estas acciones “socavan la paz y la seguridad internacionales” e instó a todas las partes a volver a la mesa de negociaciones .
El alto comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, fue más enfático: “Las bombas y los misiles no son la forma de resolver las diferencias, sino que solo provocan muerte, destrucción y sufrimiento humano” .
Especialistas en derecho internacional consultados por AP señalan que los ataques constituyen un crimen de agresión según la definición de la Corte Penal Internacional . Marieke de Hoon, profesora de la Universidad de Ámsterdam, sostuvo que “es una violación de la prohibición de usar la fuerza, la piedra angular del orden jurídico internacional, y no hay justificación legal para ello” .
David Crane, fiscal fundador de un tribunal de la ONU para Sierra Leona, advirtió que “la normalización de la fuerza unilateral como herramienta de política exterior sienta un precedente que amenaza la estabilidad global y socava los propios fundamentos jurídicos de Estados Unidos” .
Las potencias y sus alineamientos
El presidente Donald Trump defendió la ofensiva como una medida para “eliminar amenazas inminentes” y asegurar que Irán no obtenga armas nucleares . “Nada de estúpidas reglas de enfrentamiento”, declaró el secretario de Defensa, Pete Hegseth. “Luchamos para ganar y no desperdiciamos tiempo ni vidas” .
Desde Rusia, el gobierno de Vladimir Putin calificó los ataques como una “peligrosa aventura” que busca “destruir al gobierno iraní que se ha negado a someterse al dictado de la fuerza y el hegemonismo” . La Unión Europea expresó su “máxima preocupación” e instó a todas las partes a ejercer autocontrol y proteger a los civiles .
El presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió que la escalada tiene “graves consecuencias para la paz y la seguridad internacionales” y convocó a una reunión urgente del Consejo de Seguridad . Mientras tanto, China observa con atención las implicancias energéticas del conflicto: el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, está bajo amenaza de bloqueo por parte de la Guardia Revolucionaria Iraní .
El riesgo nuclear y la inestabilidad global
El Organismo Internacional de Energía Atómica confirmó que, hasta el momento, no se registraron daños en instalaciones nucleares iraníes, aunque su director, Rafael Grossi, advirtió sobre el riesgo de un incidente dada la escalada regional . La UE enfatizó la importancia de la plena cooperación de Irán con el OIEA y el cumplimiento del Tratado de No Proliferación Nuclear .
La guerra en Medio Oriente se suma a los conflictos vigentes en Ucrania y a las tensiones entre Afganistán y Pakistán, configurando un escenario global de fragmentación creciente . En este contexto, el llamado de Guterres resuena con urgencia: “La región y el mundo necesitan una salida ahora mismo” .
Mientras los líderes mundiales evalúan sus próximos movimientos, una pregunta incómoda atraviesa los organismos multilaterales: si el derecho internacional ya no contiene las guerras, ¿qué orden lo reemplaza? Por ahora, la única respuesta visible es la ley del más fuerte. Y esa ley, cuando se instala, no distingue entre continentes.

