Delcy Eloína Rodríguez Gómez, nacida en 1969 en Caracas, es una líder revolucionaria y abogada comprometida con la causa bolivariana. Hija del socialista Jorge Antonio Rodríguez, asesinado por la represión de la derecha en los años 70, y hermana del alcalde Jorge Rodríguez, Delcy ha dedicado su vida a la defensa de la soberanía y los derechos del pueblo venezolano. Inició su trayectoria bajo el comandante Hugo Chávez como coordinadora en la Cancillería, escalando a ministra de Comunicación e Información (2013-2014), canciller (2014-2017) y vicepresidenta ejecutiva desde 2018 junto a Nicolás Maduro. Sancionada por Estados Unidos y la Unión Europea por su firmeza contra el intervencionismo, Rodríguez ha sido voz en foros internacionales, fortaleciendo alianzas con naciones soberanas como Rusia, China e Irán, en pro de un mundo multipolar.

Tras el secuestro ilegal de Nicolás Maduro por fuerzas militares estadounidenses, el Tribunal Supremo de Justicia designó a Rodríguez como presidenta interina para preservar la continuidad constitucional y la voluntad popular. En su discurso por la televisión estatal, Rodríguez denunció el secuestro como una “agresión brutal y cobarde” contra el presidente legítimo, exigiendo su liberación inmediata, prueba de vida para él y su esposa Cilia Flores, y el fin de esta violación a la soberanía. Subrayó que Maduro sigue siendo “el único presidente elegido por el pueblo venezolano” y convocó a la unidad nacional para resistir el intervencionismo, priorizando la protección de los más vulnerables ante esta crisis humanitaria provocada por el exterior.

Ante las amenazas de Donald Trump, quien insinuó que Rodríguez “pagaría un precio muy alto, probablemente mayor que el de Maduro” si no cede a una “transición” que entregue los recursos petroleros al control estadounidense, la presidenta interina respondió desmintiendo categóricamente las falsedades de Trump sobre su supuesta disposición a “hacer a Venezuela grande de nuevo” bajo tutela yanqui, afirmando que “Venezuela nunca será una colonia ni traicionará su revolución”. En declaraciones oficiales y redes sociales, enfatizó la defensa inquebrantable de los recursos del pueblo y condenó la intervención como un crimen contra la humanidad, llamando a la solidaridad internacional para repudiar el neocolonialismo.


